lunes, 24 de noviembre de 2014

Llamado desde la decencia venezolana

Salvar a las Fuerzas Armadas Nacionales

 

En nuestra historia, la relación entre civiles y militares ha sido de tensión constante entre el dominio militarista y la cooperación democrática. Hoy, el régimen militarista no sólo ultraja la soberanía popular y nacional, destruye a las Fuerzas Armadas.

Desde 1958 las FAN fueron garantes de la soberanía y soporte del sistema democrático. Defendieron nuestras fronteras contra agresiones guerrilleras y paramilitares; y el contagio del narcotráfico. Con firmeza enfrentaron los intentos de violar nuestros derechos territoriales, desde el Golfo de Venezuela hasta el Esequibo, ejerciendo soberanía en Isla de Aves y Los Monjes. Fueron contundentes contra la invasión armada de Fidel Castro y los episodios subversivos en su propio seno.




Era una FAN profesional, bien dotada tecnológicamente. Oficiales y soldados participaban en maniobras combinadas multinacionales, y cumplían pasantías en prestigiosas instituciones internacionales de educación militar. No estaban dirigidas contra el pueblo; lo protegían.

La aciaga Revolución “Bolivariana” se propuso destruir las FAN. Su estructura, diluyendo la identidad de sus cuatro componentes, creando la inconstitucional Milicia, haciendo Sub-Oficiales Profesionales en Oficiales Técnicos, burlando mérito y requisitos profesionales. Respecto del apresto operacional, pese a gastos multimillonarios su estado es lamentable y preocupante.

Más grave es el daño moral causado a la institución. Han subvertido los pilares de subordinación, disciplina y obediencia; pretenden cambiar la doctrina militar con la “guerra popular prolongada”, copia de la cubana; y emplean a ciudadanos soldados en funciones ajenas a su misión profesional. Han permitido que el cáncer del narcotráfico y la corrupción socaven su autoridad moral, desprestigiándolos socialmente.

La mayor degradación: convertirlas en fuerzas auxiliares de grupos paramilitares empleados contra jóvenes. La barrera divisoria más alta instaurada por el régimen es la que tiende a separar a los ciudadanos militares de los civiles.

Al cabo de 200 años de vida republicana, los venezolanos derrotaremos el militarismo. Paradójicamente, ello pasa por salvar a las FAN; lo cual será obra de ciudadanos civiles y de ciudadanos soldados, unidos.

Confirmado

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