lunes, 29 de junio de 2015

FARC derriba un helicóptero

Ataque de las FARC a un helicóptero en Colombia: cuatro militares muertos y seis heridos
"Los explosivos fueron colocados y activados por terroristas", indicó el Ejército. Además, el bombeo de crudo por el oleoducto Transandino fue suspendido por un nuevo atentado de la guerrilla contra la infraestructura petrolera


Cuatro militares murieron el lunes cuando un helicóptero que desembarcaba tropas en el noreste de Colombia fue destruido con explosivos detonados de forma remota por guerrilleros de las FARC, informó el Ejército.

En tanto, el bombeo de crudo por el oleoducto Transandino fue suspendido por un nuevo atentado contra la infraestructura petrolera.

Los ataques se produjeron en medio de un recrudecimiento de las hostilidades de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), después de que hace un mes rompieron un cese del fuego unilateral en represalia por un bombardeo en el que murieron 27 guerrilleros, incluido un líder que participó en la negociación de paz en Cuba.

El ataque contra el helicóptero Black Hawk se registró cerca del municipio de Teorama, en el departamento de Norte de Santander, fronterizo con Venezuela, donde rebeldes activaron una bomba cuando la aeronave aterrizaba para desembarcar tropas que protegen a funcionarios encargados de reparar el Oleoducto Caño Limón-Coveñas, blanco de ataques la semana pasada.

El helicóptero de fabricación estadounidense quedó destruido por la explosión, dijo el Ejército.

De otra parte, el bombeo de petróleo por el oleoducto Transandino de 306 kilómetros de longitud fue suspendido desde el domingo, horas después de que otra columna de las FARC detonó una carga explosiva cerca al puerto de Tumaco, en el departamento de Nariño, al suroeste del país.

La explosión destruyó la tubería con capacidad para transportar 85.000 barriles diarios y provocó un derrame de crudo en una quebrada que desemboca en el río Mira, que alimenta el acueducto de Tumaco.


Ejército de Colombia

La petrolera Ecopetrol activó un plan de contingencia e instaló barreras para detener el desplazamiento de la mancha de crudo.

Las FARC, que cuentan con unos 8.000 combatientes, han realizado más ataques desde que rompieron el cese del fuego unilateral que en los primeros cinco meses del año. Las Fuerzas Militares también han respondido con ofensivas y bombardeos en los que han muerto varios rebeldes.

Los renovados ataques de la guerrilla han golpeado oleoductos, torres de energía, carreteras, acueductos, afectando a la población civil y aumentando la desconfianza de que se pueda lograr un acuerdo de paz que permita poner fin al conflicto armado que ha dejado 220.000 muertos.

De acuerdo a analistas, los ataques buscan demostrar el poder militar de la guerrilla y presionar al Gobierno a pactar un cese bilateral de hostilidades, pese a que el presidente Juan Manuel Santos insiste en que sólo adoptará tal medida al final de la negociación de paz.

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